Biografía de Marvin Harris

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Marvin Harris (1927-2001)

Fue un sociólogo y antropólogo cultural estadounidense que desarrolló el materialismo cultural en antropología y contribuyó a crear una visión más moderna de esta ciencia.

Nacido en Chicago, estudió en la Universidad de Columbia (Nueva York). Obtuvo la licenciatura y posteriormente el doctorado en Letras. Ejerció la docencia hasta la década de los 80', más tarde se trasladó a la Universidad de Florida donde formó a varias generaciones más.

El Dr. Marvin Harris es reconocido por su interés en los procesos globales relacionados con los orígenes humanos y la evolución de las culturas humanas. Su trabajo, lo llevó a explorar lugares como las Islas de la Bahía, Brasil, Mozambique, Ecuador, la India y el Este de Harlem.
Marvin Harris ha compartido su conocimiento de la antropología cultural con el mundo a través de la publicación de 16 libros, entre los que se incluye "Vacas, cerdos, guerras y brujas".

Escuchémosle ahora hablar en una entrevista (en inglés):






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INTRODUCCIÓN A LA OBRA
Empezaremos hablando de la estructura que tiene el libro. Esta obra consta de 247 páginas (incluyendo el epíteto, el prólogo, la bibliografía y el índice al final de ésta), compuesto por 11 capítulos que se dividen en 4 temáticas que describiremos a lo largo del blog.

Cabe añadir en la estructura de la obra, el prefacio, una pequeña introducción de la obra en la que el autor, a partir de algunas experiencias personales, intenta explicarnos cuál fue su motivación a la hora de escribir este libro. Después viene el prólogo, que su función principal es inmiscuirnos en la obra y hacernos una caracterización para que el lector entre en contexto con el respaldo de datos que facilitan su comprensión. Queremos destacar una frase en la que el autor pone de manifiesto la necesidad de escribir este libro:"La conciencia cotidiana no puede explicarse a sí misma.[...]No esperamos que los soñadores expliquen sus sueños; tampoco debemos, pues, esperar que los participantes en los estilos de vida expliquen sus estilos de vida"
Al final del libro se encuentra el epílogo, en el que el autor hace una derivación de los temas tratados anteriormente e intenta concluirlos. Por último aparece la bibliografía, en la que muestra una recopilación de los libros que le han servido para documentarse y poder confeccionar el libro.

RESUMEN DE LA OBRA
El autor, centrándose de una manera general, intenta explicar de una forma racional un conjunto de creencias aparentemente inexplicables debido a su complejidad (relacionado con la religión, costumbres...) basándose en la recopilación de datos objetivos. De esa manera extrae unas conclusiones bien argumentadas que le dan sentido a la diferente variedad de ideologías y que explican de una forma coherente las diferentes posturas de cada uno de los comportamientos que se tratan en el libro.
Los contenidos que abarca el libro son los siguientes:
- ¿Porqué las vacas son consideradas sagradas en la India?
- ¿Porqué judios y musulmanes no pueden comer cerdo?
- Cómo interpretar el machismo o belicosidad de ciertas culturas primitivas (o no tan primitivas...)
- El mito de las brujas en la en la época moderna.
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HABLEMOS DE VACAS
Los occidentales nos tiramos las manos a la cabeza cuando oímos cosas como que los campesinos indios, aún muertos de hambre, rehúsan comerse sus vacas. Esto sucede porqué en la India los valores espirituales son más apreciados que la vida misma.
Para los hindúes las vacas son el símbolo de la vida, y sacrificar una de estas es la mayor profanación que una persona puede hacer.
Las vacas gozan de grandes privilegios en la India:
- Deambulan por las calles, comiendo aquello que encuentren, y defecando a su paso.
- Algunos funcionarios del gobierno se encargan de mantener asilos donde los propietarios de las vacas pueden alojar sus vacas más viejas sin gasto alguno. Así como en algunas ciudades se recoge al ganado enfermo y se lo cuida hasta que cure.
- Para la mayoría de los agricultores, las vacas son consideradas un miembro más de la familia; rezan por ellas cuando se ponen enfermas y llaman a vecinos y sacerdotes para celebrar los nacimientos de nuevos becerros.
Este amor frenético por las vacas, ha sido la principal causa de muchos de los conflictos que se han dado a lo largo de la historia:
- Se han producido algunos ataques en masa por parte de muchedumbre india a varias aldeas musulmanas. Esto se debe a, que todo y que los musulmanes rehúsan la carne de cerdo sí comen carne de vaca, y son considerados asesinos de vacas por muchos indios.
- Muchos indios han organizado manifestaciones masivas, varias de ellas acabaron con disturbios graves, para prohibir el sacrificio de vacas.
Aquí es importante recordar el papel que jugó Mohandas K. Gandhi, que medió en muchos de estos conflictos para que la paz prevaleciera. No obstante, cabe remarcar, que Gandhi fue también un ardoroso defensor de los derechos de las vacas y se oponía a su sacrificio.
Desde el mundo occidental, muchos economistas claman al cielo cómo es posible que un país tan necesitado de dinero, permita tener 30 millones de vacas "antieconómicas" e "improductivas", en definitiva, "inútiles".
Pero este comportamiento aparentemente irracional tiene un trasfondo más que racional que describiremos a continuación:
- Millones de familias rurales utilizan animales de tracción (los bueyes) para arar sus tierras. La vida de estas familias depende de estos animales de tracción, pues la enfermedad de uno de sus bueyes o su muerte es sinónimo de una parada laboral hasta encontrar otro buey. Aquí es importante remarcar el papel que juegan las vacas: en el mundo occidental los tractores para arar los campos salen de las factorías, pero en la India los bueyes nacen de las vacas.
- Los agricultores indios aprovechan al máximo la boñiga de la vaca, utilizándola como abono natural, combustible para cocinar y mezclada con agua se convierte en una pasta utilizada como material para recubrir el suelo del hogar.
- Todo y que la producción de leche que una vaca hindú puede fabricar no es mucha, es una fuente de nutrientes esencial para la familia poseedora de la vaca.
- Debido al alto nivel de consumo de carne de vaca en Estados Unidos, las 3/4 partes de todas sus tierras van destinadas a alimentar al ganado en vez de a la gente. En la India, donde la ingestión de calorías per capita está por debajo de los mínimos necesarios, un aumento en el precio de los artículos alimenticios, impediría que no más de un 10% de la población pudiera comer carne, prescindiendo de si es o no creyente.
- La India ha logrado desarrollar una enorme industria artesanal del cuero, pues se explota a las vacas incluso después de muertas.
Todos estos factores ponen de manifiesto, que la vaca es un pilar fundamental en la vida de muchos hindúes y por eso las mentes occidentales no pueden comprender que el agricultor prefería comer su vaca antes que morir, pero si lo hace, estará sentenciado su muerte, pues su vida depende del provecho que le pueda sacar a su vaca.
Para acabar una reflexión:
El amor a las vacas activa una capacidad latente en los hindúes para mantenerse en un ecosistema con bajo consumo de energía, en el que no hay margen para el despilfarro o la indolencia y en el que nada se desperdicia. Estudios serios demuestran que la India utiliza su ganado vacuno con mayor eficiencia que los Estados Unidos. Sólo por comparar, el calor y humo inútiles provocados durante un sólo día en un embotellamiento en los Estados Unidos despilfarra mucha más energía que todas las vacas de la India juntas durante todo un año.

Los esfuerzos por mantenerlos son tan costosos que si desean ver una verdadera vaca sagrada, sólo tienen que observar el automóvil de la familia.
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PORCOFOBIA Y PORCOFILIA

Empezaremos por la porcofobia:
El cerdo ha sido rechazado por los judíos y los musulmanes a lo largo de la historia. Esto se debe a que tanto el dios de los antiguos hebreos, Yavhñe, como Alá a través de Mahoma, denunciaron al cerdo como un animal impuro, una bestia que contamina a quien lo prueba o toca.
Pero nada más alejado de la realidad, los religiosos más conservadores han intentado explicar este rechazo al cerdo por ser un vector de enfermedades (hecho que se reforzó cuando a mediados del siglo XIX, se descubrió que la triquinosis era provocada por comer carne de cerdo poco cocida). Pero también la vaca y otros animales domésticos son fuente de enfermedades si se comen poco cocidos.
Esto nos lleva a pensar, que tal vez exista otra explicación que explique el capricho divino que impide a musulmanes y judíos comer carne de cerdo:
Marvin Harris opina que la explicación reside en el hecho de que los antiguos pastores hebreos practicaban el nomadismo por unas regiones áridas, accidentadas y poco pobladas (entre la antigua Mesopotamia y Egipto). Los animales domésticos mejor adaptados a estas zonas son los rumiantes, que gracias a sus características biológicas pueden adaptarse mejor al ecosistema. Sin embargo, los cerdos que son animales de bosques y de riberas umbrosas de los ríos, se convierten en un competidor directo por la supervivencia con el hombre, debido a su dieta en nueces, frutas, tubérculos y granos.
Por lo tanto, el cerdo se convierte en un animal que necesita sombra y lodo para poder sobrevivir, no produce leche y además come el mismo alimento que el hombre. Por eso, no constituían más del 5 % de los animales comestibles de los que disponía una aldea.
Pero nadie puede negar la suculencia, ternura y grasa del cerdo, que le confieren cualidades divinas. Por eso, cuando entre los años 7.000 y 2.000 a.C. la población de Oriente Medio se multiplicó por sesenta, la carne de cerdo pasó a convertirse en un artículo de lujo.
Oriente Medio era un lugar inadecuado para criar cerdos, y además su carne constituía un placer peligrosamente suculento.
Esto llevó a que Yavhé, dios de los hebreos, proclamara que "tanto comer el cerdo como tocarlo es fuente de impureza."
O Alá, dios de los musulmanes, que se le oyó decir "tratar de criar cerdos en cantidades importantes sería una mala adaptación ecológica. Y una producción a escala pequeña sólo aumentaría la tentación."
Por consiguiente, el cerdo fue prohibido, y este veto ha perdurado hasta la actualidad.

Seguiremos con la porcofilia:
Existe un remoto grupo tribual llamado los maring que se considera amante de los cerdos. Habita en la cordillera Bismarck de Nueva Guinea. Dadas sus circunstancias, el amor a los cerdos contribuye a solucionar sus problemas humanos básicos. A diferencia del amor a las vacas que practican los hindúes, este poblado incluye un sacrificio masivo y obligatorio de todos sus cerdos con un correspondiente festín carníboro que se da al paso de algunos años. Este festín se celebra una o dos veces en cada generación, que tienen el fin de satisfacer el ansia de carne de cerdo de los antepasados, y de asegurar la salud de la comunidad y de la victoria de las futuras guerras.
Este festín del cerdo llamado Kaiko es la consagración de un ciclo que practica esta tribu que describiremos a continuación:

La celebración del Kaiko va ligada a la declaración de guerra de los maring a otra tribu enemiga, de forma que en terminar el Kaiko los hombres marchan a la guerra. Durante la celebración del Kaiko, se invita a las tribus amigas para que participen en la guerra, que más motivadas estarán cuando más cerdos para repartir haya. Una vez se proclamo un vencedor de la guerra, los maring proceden a la plantación del rumbim, unos pequeños árboles jóvenes, que aseguran la tregua entre tribus hasta que estos no sean arrancados de nuevo. Seguidamente, durante unos años la tribu se dedica a criar tantos cerdos como les sea posible, que en cuando noten que tienen suficientes, arrancarán de nuevo el rumbim y organizarán un nuevo Kaiko.

Este ciclo, aparentemente irracional, oculta un trasfondo muy bien pensado para tener un control demográfico exacto de los habitantes de la tribu, equilibrando en todo momento población con recursos naturales existentes.

Conclusión
Ni la porcofilia es la causa de la guerra, ni la porcofobia aumenta el caráter pacífico de las relaciones intergrupales en Oriente Medio. Los cerdos no son el motivo del carácter agresivo de las personas, y por muy irracional que parezca el Kaiko, no queda sino asombrarnos del ingenioso sistema ideado por los maring para mantener largos períodos de tregua.
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HABLEMOS DE GUERRAS

Las propias personas que participan en una guerra rara vez captan las causas y consecuencias sistemáticas de sus batallas. Se apoyan en la venganza, el odio o motivaciones religiosas para potenciar su conducta violenta y guerrera. Pero todos estos sentimientos son la consecuencia de la guerra y no la causa. A continuación, analizaremos las verdaderas causas de porqué algunas tribus primitivas emprenden la guerra.

Los maring

Al igual que otras tribus primitivas, este pueblo primitivo emprende la guerra porque carece de soluciones a un problema de control demográfico. Pero siempre que se les pregunte recurrirán a que emprenden la guerra por necesidad de vengar actos violentos que acarreó el enemigo.
Este control demográfico sería erróneo pensar que se da con las muertes ocurridas en combate. Por poner un ejemplo, en la 2a Guerra Mundial, el número total de muertes provocadas por la guerra no superó el 10% de la población, y un ligero incremento en el número de nacimientos por mujer en los años siguientes pudo equilibrar con facilidad el déficit en pocos años.
Las verdaderas razones por las que la guerra preserva el ecosistema de los maring son las siguientes:
1. A consecuencia de la guerra, los grupos locales se ven forzados a abandonar las áreas de los huertos de primera calidad, privándoles de el posible cultivo de alimentos a gran escala.
2. La guerra incrementa la tasa de mortalidad femenina, pues en época de guerra, los maring practican el infanticidio femenino para aumentar su fuerza militar criando hombres y no mujeres.

Los yanomamo

Este es uno de los grupos tribuales más agresivos que existen. Cuentan con unos 10.000 amerindios que habitan en la frontera entre Brasil y Venezuela. Con esta tribu estudiaremos la relación existente entre machismo y guerra.
Los hombres se comportan de una forma tan brutal con sus esposas que las mujeres yanomamo esperan ser maltratadas y miden su estatus social por la frecuencia en la que reciben pequeñas palizas por sus maridos.
Esta tribu emprende muchas guerras a lo largo de sus generaciones y sus ritos y costumbres son tan brutales que no hay hombre, mujer o niño que no posea horrendas cicratices como muestra de su agresividad.
Pero, porqué pelean tanto los yanomamo?
Aceptaremos las explicaciones que nos ofrecen los mismos yanomamos: afirman que la mayor parte de los duelos , incuersiones y otros brotes de violencia son provocados por disputas por las mujeres. Esto se debe a que, evidentemente hay déficit de mujeres. Pero cabe remarcar, que este déficit es originado artificialmente, pues los varones reclaman que su hijo primogénito sea varón, y por lo tanto, en esta tribu primitiva también se practica el infanticidio femenino.


Los Kwakiutl
Esta es una tribu practicante de una estranya trandición que habita en la isla de Vancouver, en el océano Pacífico de Canadá. Sus habitantes codician conseguir un estatus social alto, y para ello ponen en práctica una tradición llamada el potlatch. Esta consiste en demostrar de una forma maníaca un consumo y despilfarro irracionales para engrandecer las virtudes del que ansia subir su estatus.
Estas tribus poseen jefes, que llegan a su posición al vencer a sus adversarios en un potlatch. Son gente insegura, que nunca esta satisfecha con el respeto que le dispensan sus seguidores y jefes vecinos.
No obstante, gracias a esta práctica las riquezas son distribuidas por las tribus, dotanto de recursos suficientes a los pueblos que no los poseen. Esto se debe a que en la celebración del potlatch, se regalan manjares y ostentosas riquezas para demostrar el poder adquisitivo de un pueblo.

Miedo como consecuencia de la manipulación

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HABLEMOS DE BRUJAS...

Se calcula que unas 500.000 personas fueron declaradas culpables de brujería y por lo tanto, de una forma u otra fueron ejecutadas en Europa entre los siglos XV y XVII. A la gente, en general, les hacían creer que las brujas volaban por el aire en escobas y se reunían en aquelarres. Pero, ¿cuál era la razón que les motivaba a creer ese tipo de bulos?
A las personas que se torturaba, en su gran mayoría inocentes, se les infligía dolor incesantemente hasta que "confesaran" o se libraran de ese sufrimiento atajándolo con la muerte, eso sí, después de haber delatado una cuantas brujas más, produciéndose evidentemente, un hecho en cadena.
Todo esto comportaba un beneficio para el estado pero, en especial, para la Iglesia, ya que las familias pagaban las molestias y desperdicios de los que las juzgaban que después de haberse librado de ellas convocaban un gran banquete para celebrar de lo que se habían desecho y poder pensar en las tres o cuatro personas que la pobre fallecida había podido inventarse.
En estas fechas apareció la Inquisición para eliminar a los herejes y poder consolidar una
única comunidad de personas con un solo tipo de religión, sin distinciones. Como consecuencia se produjo un aumento del miedo en las familias que permitió a la Iglesia manipular a la población para fines relacionados con beneficios propios. Algunos historiadores han mantenido que todo el extraño complejo -el pacto con el diablo, el vuelo en escobas y el aquelarre- fue invención de los quemadores de brujas más que de las brujas quemadas.

Los tribunales inquisitorios solían proceder de la siguiente forma:



Los aquelarres
Marvin Harris intenta darle una explicación racional a lo que aparentemente eran reuniones de brujas clandestinas. Llega a la conclusión de que un rasgo que caracterizaba a las brujas era que se untaban con un tipo de aceite compuesto por atropina, una sustancia alucinógena que se ponían supuestamente antes de hacer esos viajes.
Los ungüentos alucinógenos explican muchas de las características específicas de la creencia en la brujería. La tortura explica la propagación de estas creencias mucho más allá de la órbita de los usuarios reales de los ungüentos, sin embargo, persiste el enigma de por qué tuvieron que morir 500.000 personas por crímenes cometidos en los sueños de otras personas.
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VALORACIÓN CRÍTICA

Empezaremos con el problema de las vacas sagradas:
Nuestra opinión al respecto es que este amor incondicional hacia las vacas por parte de los hindúes, se da debido al papel fundamental que juega este animal en muchas familias de la India. Es tal la pobreza que asola la India que poseer un animal que te proporciona leche, transporte, combustible para cocinar, material para construir casas, que puede dar a luz bueyes para ayudarte a arar el campo...puede convertirse en el único recurso que te ayude a sobrevivir. De ahí que el animal sea considerado sagrado y símbolo de la vida.
Y lo más triste de todo, es que incluso si la vaca no fuera considerado un animal sagrado en la India y la venta de su carne estuviera permitida, todavía morirían más personas por inanición! Esto se debe a que si la India obrara como lo hace Estados Unidos, que emplea 3/4 partes del grano que produce a alimentar a sus vacas, el grano se encarecería para la población y la vaca se convertiría en un alimento de lujo.

Todo esto lo mencionamos, porque nosotros que vivimos en un país desarrollado, muy a menudo no entendemos ciertas costumbres que practican los hindúes (como no comerse su vaca aun si se están muriendo de hambre) pero cabe recordar que la India es un país subdesarrollado que pese a sus carencias económicas y tecnológicas ha sabido llevar a su población adelante lo mejor que ha podido. Que sería de nosotros si seguiríamos viviendo como lo estamos haciendo hasta ahora pero con los mismos recursos que poseen países como la India!

Seguiremos con el problema de la porcofobia:
Des de tiempos bíblicos judíos y musulmanes han rechazado comer carne de cerdo y actualmente, la razón para que esta costumbre siga en vigencia es puramente religiosa, pues ni judíos ni musulmanes tienen ninguna otra razón de peso (económica, médica...) para seguir practicándola. Ya explicamos que entre los años 7.000 y 2.000 a.C. el cerdo era un competidor directo con el hombre para conseguir alimento, y que por eso el animal no pasó sino a ser un producto de lujo, pero en la actualidad, que el hombre se ha adaptado de forma idónea al medio ambiente, la única razón que puede impedir a un judío o a un musulmán comer cerdo es necesariamente religiosa.
Tampoco es que el cerdo sea un pilar fundamental en la dieta de cualquier persona pero rechazar a éste por unas escrituras que se escribieron hace ya muchos años no creemos que tenga unos fundamentos muy lógicos. No queremos oponernos a las religiones, ni criticarlas, pero opinamos que todas las religiones deberían repasar sus escrituras e intentar adaptarlas a la actualidad para que los seguidores de ésta pudieran vivir de forma más plena acorde con los tiempos que vivimos.
Por otra parte, el tema de la religión es un tema delicado pues en el mundo existen fervorosos creyentes que están muy arraigados a sus escrituras:






Continuaremos con el problema de las guerras primitivas:
Los maring, los yanomamo, los Kwakiutl...en el mundo existen muchas tribus primitivas que por unos motivos u otros practican constantemente la guerra. Son tribus que se han quedado en los comportamientos más primitivos del ser humano pero que adoran y respetan la naturaleza. Su vida se basa en la búsqueda constante de alimento, la construcción de casas, la reproducción de la especie y la organización de ritos y celebraciones para honrar a los dioses o para interactuar con otras tribus. Creemos que el hecho de que sean tan violentos y estén en guerra tan a menudo reside en el hecho de poder realizar una acción colectiva, de unirse toda la tribu para superar un mal enemigo y así estrechar relaciones internas.
Son tribus que practican el infanticidio, más comunmente el infanticidio femenino, pero aunque se trate de una práctica horrenda pues su único fin es criar hombres guerreros es una práctica que tiene un fin y que permite que toda la tribu se una para una causa y se relacione con otras tribus, ya bien amigas o enemigas. Nuestra opinión es que si no fuera por las guerras, estas tribus no sobrevivirían más de unos cuantos años, pues los recursos de sus tierras se acabarían y posiblemente se deribaría a una guerra civil, mucho más peligrosa que cualquier guerra entre tribus, en la que suelen morir pocas personas.

Os mostramos a continuación las danzas típicas de una de las tribus primitivas analizadas, los Kwakiutl:





Tratando el tema de las brujas, consideramos que, a lo largo de la historia siempre ha habido un sector de la población que se ha aprovechado de la gran mayoría, bien por sus diferencias sociales o económicas, hasta en nuestros días ocurre, aunque parezca mentira, sólo que no es tan evidente.

En este caso, la Iglesia le sacaba rendimiento a su poderío a través del miedo (los mitos), proyectándolo al sector más analfabeto, o sea, el 90% de la población, también a través de los maltratos físicos que perjudican el avance de una sociedad jerarquizada y con poco marjen de desarrollo debido a ese constante engaño y adoctrinamiento.

Creemos que en este libro no aparece una modalización excesiva y que se basa en su mayoría en datos veraces aunque sí aparece alguna pincelada de opinión.


Finalmente, nos ha sido un placer el hecho de habernos leído este libro porque nos ha servido para hablar con un poco más de autoridad a la hora de explicar el fundamento verdadero de alguna de las costumbres que aparentemente no tienen explicación alguna.